Fisioterapia

Para poder ofrecerle el mejor tratamiento y las técnicas más adecuadas para cada caso en particular, se hace imprescindible realizar durante la primera sesión un estudio personalizado sobre el dolor y características del mismo, así como sobre el historial personal del paciente, valorando así las posibles contraindicaciones de alguna de nuestras técnicas, y estudiando las pruebas complementarias (radiografías, resonancias, ecografías, informes, etc.) que se aporten.

Tras esta primera fase, continuamos con la exploración física específica de la patología y zona a tratar, determinando así, desde el punto de vista de la Fisioterapia, el tratamiento personalizado que necesita cada persona.

Después de todo lo cual, y en la misma sesión, se comienza con el tratamiento y se pautan las sesiones que sean necesarias.

PATOLOGÍAS Y LESIONES

En Remeki zentroa tratamos un amplio abanico de patologías y lesiones, sobre todo patología traumatológica, deportiva, degenerativa y post-quirúrgica, como por ejemplo:

  • Accidentes de tráfico (latigazo cervical, mareos, etc.)
  • Lumbalgias.
  • Cervicalgias
  • Esguinces (de tobillo, rodilla, etc.)
  • Tendinopatías (epicondilalgia o codo de tenista, patología del manguito rotador, tendinopatía rotuliana, aquílea, etc.)
  • Fascitis plantar
  • Patologías de la articulación temporomandibular (bruxismo, limitación de la apertura bucal, etc.).
  • Artrosis
  • Luxaciones
  • Síndrome de dolor miofascial (tratamiento conservador e invasivo).
  • Cirugía (meniscos, ligamentos cruzados, prótesis de cadera, etc.).

Además, también somos especialistas en Fisioterapia respiratoria, imprescindible para patologías crónicas como EPOC, fibrosis quística, asma, etc.; o agudas como consecuencia de cirugía torácica y/o abdominal, para evitar el acúmulo de mucosidades y por tanto la infección de las mismas, así como mejorar la capacidad pulmonar de la persona.

TÉCNICAS

Esta técnica tiene como objetivo inhibir o desactivar los puntos gatillo miofasciales (PGM) presentes en una banda tensa de músculo. Dichos puntos se caracterizan por provocar un dolor intenso cuando son presionados, y con frecuencia, además, producen dolor referido, es decir, el dolor se extiende siguiendo un patrón determinado.

La técnica consiste en introducir una aguja de acupuntura (de longitud variable en función del grosor y profundidad del músculo a tratar) en el punto gatillo, y moverla, introduciéndola y sacándola del punto gatillo. Aparecerán respuestas de espasmo local que garantizarán la inhibición del PGM y la relajación del músculo.

Debido a que se trata de una técnica invasiva, es imprescindible informar al paciente de en qué consiste la técnica, y lo que es normal sentir mientras se está realizando. De la misma manera, para que quede constancia de dicha información, se deberá firmar un documento estandarizado de consentimiento antes de realizar la técnica.

Consiste en la aplicación de calor, que produce la dilatación de los vasos sanguíneos y por tanto aumenta el flujo de sangre en las áreas perjudicadas.

Gracias a ello, mejora el metabolismo, disminuye la síntesis de colágeno (proteína que fibrosa o endurece los tejidos) y aumenta la producción de elastina (proteína que aporta flexibilidad a los tejidos), y tiene un efecto analgésico (contribuye a la liberación de endorfinas).

Aplicado durante unos 10-15 minutos, prepara al tejido para las técnicas manuales que se realizarán a continuación.

Consiste en la aplicación de frío sobre la zona dolorosa, lo que disminuye la temperatura y estrecha el diámetro de los vasos sanguíneos. Ello produce la disminución del metabolismo, de gran utilidad en procesos inflamatorios agudos (esguinces, roturas musculares, tendinopatías, contusiones…).

El ultrasonido es un equipo que transfiere ondas mecánicas con una frecuencia superior a la del sonido, a través de un medio físico (gel) que permite que pueda propagarse y transmitir energía gracias a la vibración que producen dichas ondas.
Se pueden aplicar de forma continua o pulsátil, dependiendo su elección de la respuesta que desee obtenerse en los tejidos:

  • La forma continua consiste en la producción constante de ultrasonidos por parte del transductor, de manera que el operador va moviéndolo, lenta y suavemente, sobre la superficie de la piel y va cambiando su dirección, para hacer llegar la energía de la manera más homogénea posible a la zona que hay que tratar. Este sistema es más efectivo para elevar la temperatura y aprovechar, así, los efectos térmicos. Sin embargo, dicho cambio de temperatura no es percibido por el paciente debido a que en los tejidos profundos prácticamente no existen receptores de calor.
  • La forma pulsátil se basa en que el transductor corta el haz cada poco tiempo y reanuda, poco después, la producción. El ultrasonido sale, así, en forma de pulsos de mayor o menor duración y entre cada pulso hay un tiempo de espera, que permite un cierto enfriamiento de los tejidos. Este sistema minimiza los efectos térmicos y favorece los efectos antiinflamatorios, por lo que se utiliza en el caso de procesos inflamatorios agudos o en situaciones en las que la zona presenta un escaso aporte sanguíneo o éste se encuentra afectado.

Las indicaciones de los ultrasonidos son muy numerosas y están basadas en sus efectos circulatorios, antiálgicos y fibrinolíticos:

  • Aparato locomotor: dolor producido por artrosis, dolor muscular, distensiones, tendinopatías, etc.
  • Sistema circulatorio y nervioso: debido a su acción circulatoria y simpático-lítica, los ultrasonidos pueden utilizarse en el síndrome de dolor regional complejo, para provocar un bloqueo mecánico y de este modo aumentar el flujo sanguíneo de la extremidad afectada. Además, su capacidad para aumentar el flujo vascular hace que los ultrasonidos pulsátiles sean adecuados para el tratamiento de zonas con riego disminuido y de úlceras cutáneas relacionadas con problemas circulatorios.
  • Cicatrices y adherencias: por su acción fibrinolítica, los ultrasonidos pueden utilizarse sobre cicatrices y en los primeros estadios de la retracción palmar de Dupuytren.

Bajo este término se engloba un amplio abanico de corrientes diferentes aplicadas a través de electrodos adheridos a la piel del paciente, para conseguir el efecto deseado en cada caso en particular: disminuir dolor, reducir la tensión muscular, contribuir a la disminución del edema, fortalecer la musculatura, etc.

Es el complemento ideal a una sesión de Fisioterapia, y en ningún caso sustituye al trabajo manual que realizamos en el centro.

Este tipo de vendaje consiste en la aplicación de una cinta elástica de algodón con adhesivo acrílico sobre la piel. Una de las diferencias principales con los vendajes tradicionales, es que el kinesiotaping no impide el movimiento, sino que lo acompaña.

Dependiendo del músculo a vendar, se cortará una tira de venda de una manera determinada, y se aplicará igualmente de una forma concreta para o bien inhibir el músculo hipertónico, o bien mejorar la contracción del músculo debilitado.

Otra de las funciones de este tipo de vendaje es ayudar a reducir la inflamación y mejorar la circulación, ya que debido a la retracción de la cinta sobre la piel se crea más espacio debajo de ella, favoreciendo el flujo de sangre y linfa.

Y por último, el vendaje neuromuscular contribuye a aliviar el dolor, ya que reduce la presión sobre los nociceptores (terminaciones nerviosas encargadas de detectar el dolor).

Esta técnica consiste en el manejo de diferentes ganchos para destruir adherencias y corpúsculos irritativos que se crean entre los músculos, concretamente, entre las capas aponeuróticas que los recubren, garantizando así el aumento del movimiento de los distintos planos tisulares.

Cada gancho tiene una curvatura diferente que permite alcanzar los múltiples relieves anatómicos que se interponen entre la piel y la estructura a ganchear.

A pesar de lo que pueda parecer, dichos ganchos carecen de punta, y por lo tanto, es un método completamente indoloro.

Es una técnica muy útil en patologías tan frecuentes y rebeldes como las tendinopatías, neuralgias, fascitis, y en general, todos aquellos problemas agudos o con cierto grado de antigüedad que requieren una especial atención por la presencia de adherencias que pueden dificultar la resolución de los procesos inflamatorios y su posterior cicatrización.

Esta técnica se basa en la aplicación sobre la piel de ventosas de plástico que en su parte superior tienen una válvula unidireccional donde se introduce una bomba de aspiración y una vez colocada la ventosa se extrae el aire dentro de ella y se crea el vacío, succionando la piel hacia su interior.

Por un lado, se pueden aplicar de manera simultánea en 6-10 localizaciones en zonas como la espalda, tórax, abdomen, nalgas y muslos, se dejan aproximadamente 10 minutos, y se retiran. La piel se vuelve violeta por la hiperemia (aumento de la circulación de sangre en la zona), lo que produce alivio del dolor, disminuye edemas, aumenta la cantidad de oxígeno y nutrientes en el tejido, relaja la musculatura, etc.

Y por otro lado, también se usa una sola ventosa para trabajar sobre cicatrices, gracias a cuyo efecto de succión garantiza que no se formen adherencias a planos inferiores, evitando así cicatrices invaginadas que producen tensión y dolor en el tejido con el movimiento.

Es una especialidad de la Fisioterapia que se encarga del tratamiento, prevención y estabilización de las diferentes enfermedades del aparato respiratorio o cualquiera que interfiera en su correcto funcionamiento, con el fin de mantener o mejorar la función respiratoria.

Las técnicas que maneja esta disciplina facilitan la movilización y expectoración de secreciones, mejorando la ventilación pulmonar y la oxigenación. Previene complicaciones tras cirugías toraco-abdominales, como las atelectasias. Mejora la disnea y la capacidad de ejercicio en pacientes crónicos y evita las reinfecciones e ingresos hospitalarios tan frecuentes en este colectivo. En resumen, aporta calidad de vida restaurando o manteniendo una función respiratoria óptima…

Los casos en los que está indicada la Fisioterapia Respiratoria son, entre otros:

  • Enfermedades agudas (bronquitis, neumonías…)
  • Enfermedades crónicas (EPOC, bronquitis crónica…)
  • Bronquiectasias
  • Enfermos neuromusculares y neurológicos con afectación respiratoria
  • Asma
  • Pre y post cirugía toraco-abdominal
  • Trasplante pulmonar
  • Encamamiento prolongado

TARIFAS

Sesión de 1 hora (incluye valoración y tratamiento personalizado)45€
Bono 5 sesiones195€
Bono 10 sesiones380€